martes, 21 de julio de 2020

Sobre Manas y el Sutra Lankavatara en español

El Buda enseñando. Mural en el monasterio Tharlam de Katmandú, Nepal (foto de Wonderlane).

Existe una cierta confusión en el mundo hispanohablante en torno al Sutra Lankavatara, uno de los sutras más importantes del budismo Mahayana y particularmente en el Zen pues, según la tradición, era el sutra predilecto de Bodhidharma, que transmitió el Zen de la India a China. A día de hoy, ninguna edición de este sutra ha sido publicada en español. Sin embargo, corren por Internet dos documentos electrónicos en castellano que llevan el título de este sutra, y es a causa de ellos que ha surgido dicha confusión. Ambos son falsos; ninguno de ellos es el Sutra Lankavatara. Vamos a explicar esto paso a paso y con todo detalle para despejar toda duda sobre este punto.

Lo primero que hay que saber es que estas dos versiones electrónicas no son traducciones del Sutra Lankavatara, sino de un libro llamado The Lankavatara Sutra: An Epitomized Version, firmado por Dwight Goddard. Este libro fue publicado en 1932, el mismo año y con posterioridad a la fecha en que fue publicado The Lankavatara Sutra. A Mahayana Text, la edición de D. T. Suzuki. Esta edición de Suzuki (disponible online en su totalidad en http://lirs.ru/do/lanka_eng/lanka-contents.htm) es su traducción del sánscrito al inglés del Sutra Lankavatara original. En cambio, el libro de Goddard, a pesar de acreditar el nombre de Suzuki como traductor, es en realidad una versión adaptada, modificada e incluso adulterada a partir de dicha edición de Suzuki por el Sr. Goddard, como ahora veremos.

De modo que, a día de hoy, no existe en español ninguna versión del Sutra Lankavatara. La única manera de leerlo es, pues, acudiendo a una de las dos versiones inglesas que existen: la de Suzuki o la más reciente de Red Pine (basada esta última en las versiones chinas del sutra, y publicada en 2012). Muchos, sin embargo, han creído que las dos versiones españolas que corren por ahí eran el verdadero sutra. ¿Por qué dudarlo, si lo pone en el título? La confusión empieza en el mismo original inglés de Goddard, que lo tituló con el nombre del sutra, si bien añadió An Epitomized Version, es decir una versión "resumida" o "adaptada". El libro es presentado con el título del sutra, añadiendo que fue "recopilado y editado" por Goddard, y "traducido" por Suzuki. Ocurre que ambas versiones españolas dicen ser traducciones del texto de Suzuki, cuando en realidad lo son de este texto de Goddard. Sus traductores aparentemente asumieron que el texto que manejaban era la traducción inglesa de Suzuki y obviaron lo de "recopilado y editado por Goddard", detalle en el cual está la clave del asunto. Para comprobarlo, es tan sencillo como consultar el texto original inglés de Suzuki, totalmente distinto al de Goddard y por tanto también al de las versiones en español.

En realidad, basta comparar la versión de Goddard y el original de Suzuki para ver que lo que Goddard hizo es disponer de la traducción de Suzuki, desmantelarla, redistribuir retazos aquí y allá, combinarlos con materiales de su propia cosecha, y confeccionar un nuevo texto, que no tiene casi nada que ver con el sutra de Suzuki. Goddard, sin duda con su mejor intención, quiso adaptar el sutra a la mentalidad occidental, hacerlo más cercano y comprensible a los occidentales modernos, y para ello acabó por tergiversarlo, actitud por lo demás muy habitual en los orientalistas y teosofistas de su época, como bien denunció René Guénon. Lo que resultó, evidentemente, es un texto completamente distinto al auténtico Sutra Lankavatara, no sólo en la forma (cosa que, si bien innecesaria, no habría sido tan grave), sino también en el contenido doctrinal. Hasta el punto de que donde el verdadero sutra dice algo con toda claridad, el texto de Goddard es capaz de decir todo lo contrario, como luego veremos. Aunque es verdad que conserva, a su manera, algunas de las verdaderas enseñanzas del sutra, gran parte del contenido de este texto es pura invención de su autor. Sin embargo, Goddard imitó el estilo del sutra, dando a su texto la forma de un diálogo entre el Buda y Mahamati y reproduciendo muchas de las características del original, con lo cual parece ser el sutra, aunque no lo sea, lo cual ha allanado el terreno para la confusión que ha afectado a muchos lectores no prevenidos. Uno no puede evitar preguntarse si Suzuki, que aparentemente hubo de dar su consentimiento para la publicación de semejante despropósito, llegó a leer el libro, pero tampoco sería de extrañar, conociendo las concesiones a la mentalidad occidental moderna a las que el famoso divulgador del Zen era proclive a veces, sin duda con la mejor de sus intenciones; concesiones que, hay que decirlo, no restan casi nada de la importancia esencial y la ortodoxia doctrinal que en cuanto al Budismo Zen representa su obra.

Izquierda: la traducción del sutra por Suzuki. Derecha: el texto manipulado de Goddard.

Cualquiera que conozca el pensamiento de la Sociedad Teosófica y su costumbre de tergiversar las doctrinas orientales para adaptarlas a sus propias ideas modernas (como expuso con detalle René Guénon en El Teosofismo, Historia de una pseudorreligión), reconocerá en el texto de Goddard (quien también editó una "Biblia Budista" con fragmentos de este y otros textos) muchas de estas ideas, como por ejemplo un concepto puramente moderno de la naturaleza de la conciencia y el alma, condicionado por las concepciones típicamente modernas de progreso y evolución. Es innecesario decir que estas cosas brillan por su ausencia en el verdadero sutra, mientras que en el texto de Goddard modifican completamente el sentido del sutra, llegando esta discrepancia a resultar absolutamente grotesca al hablar de ciertas cosas, particularmente de la naturaleza de Manas. Precisamente vamos a poner algunos ejemplos en torno a Manas, para ver la diferencia entre el verdadero sutra y la versión manipulada.

Pero primero, unas palabras sobre los dos documentos en español que hay en Internet, que como decimos son traducciones del texto manipulado de Goddard. Uno de ellos va sin firmar y contiene una traducción bastante pobre; pero el otro, mejor maquetado y con una traducción algo mejor del inglés, está firmado por la Rev. Yin Zhi Shakya (Hortensia de la Torre) en el año 2004. Sin duda esta maestra chan tradujo el texto con la más noble de las intenciones, que es necesario reconocer. Desgraciadamente, la confusión en cuanto a la verdadera naturaleza del texto se perpetuó, al indicar en la portada del documento que se trataba de la "Traducción original al inglés de D. T. Suzuki", cosa que, como hemos visto, es un error, y eliminando toda referencia a la autoría de Goddard.

Veamos ahora lo que el texto de Goddard dice acerca de Manas, para luego compararlo con varios fragmentos entresacados del original de Suzuki. El texto de Goddard dice que Manas es una mente pura, noble e intuitiva, como un eslabón entre la Mente Universal y el "Sistema-Mente" o "Sistema Mental", el cual estaría formado por la mente discriminatoria y los cinco sentidos. Este Manas sería esencialmente distinto del Sistema-Mente o la "mente mortal discriminatoria", con lo que alguien podría pensar que, para Goddard, Manas es inmortal. En resumen, Manas se presenta como la mente intuitiva, no individual, transparente a la luz de la Mente Universal y esencialmente distinta de la mente discriminatoria. En resumidas cuentas, aquí Manas es presentado con las características de un alma que trasciende y que sobrevive a la "personalidad", de acuerdo con las concepciones y la terminología del sistema teosofista y más tarde new age, que nada tienen que ver con las enseñanzas budistas. Un ejemplo:

“Entre la Mente Universal y la mente-discriminatoria individual está la mente-intuitiva (manas), que depende de la Mente Universal para su causa y mantenimiento, entrando en relación con ambas. Participa de la universalidad de la Mente Universal, compartiendo su pureza y, al igual que ella, trasciende la forma y lo momentáneo. Por medio de la mente-intuitiva se manifiesta y se realiza el bien que no fluye externamente." (Goddard)

Lo cual choca frontalmente con el verdadero sutra:

“La Mente es primariamente pura, pero Manas y el resto de los Vijnana no lo son; diversos tipos de karma son acumulados por ellos, y así hay contaminaciones que hacen emerger el dualismo. (…) Manas, Manovijnana, el vijnana del ojo, etc., se caracterizan por la momentariedad porque se originan de la energía-hábito; están desprovistos de los factores buenos que no fluyen.”

Ahora veamos más detalladamente lo que dice el Sutra Lankavatara de Suzuki. Manas es presentada aquí, como por lo demás en cualquier otro texto budista tradicional que consultemos, como la mente egoica e ilusoria, presa de la ilusión de separación y la ignorancia, responsable de la discriminación y la confusión que afecta al ser. Manas es precisamente la mente a trascender mediante la realización de la verdad. Y Manas es, por supuesto, mortal; está ligada al individuo y por tanto no transmigra, pues sólo las causas kármicas se transmiten de una a otra existencia condicionada; o, desde otro punto de vista, sólo el Tathagata-garbha (semilla de budeidad o naturaleza búdica) transmigra. Además, no hay ninguna referencia en el sutra a ese supuesto "Sistema-Mente", seguramente una pura invención de Goddard para hacer encajar su idea de Manas. He traducido todos los fragmentos del texto de Suzuki donde aparece la palabra Manas; se verá cuanto decimos con meridiana claridad:

"Todas las cosas han de ser comprendidas mediante el trascender Citta, Manas y Vijnana como es hecho por ti."

"Rodeados de buenos amigos y de los Budas, Mahamati, ellos [los Bodhisattvas] son capaces de conocer Citta, Manas y Manovijnana, que son los agentes discriminadores de un mundo externo cuya naturaleza propia es de la Mente."

"El karma es acumulado por Citta, reflejado por Manas, y reconocido por Manovijnana, y el mundo visible es discriminado por los cinco Vijnanas."

"La función del Manovijnana es reconocer y la de Manas es reflexionar, mientras el mundo real se presenta a los cinco Vijnanas."

"Mahamati, cuando un cambio profundo ocurre en los Yogins al trascender Citta, Manas y Vijnana, se desprenden de la discriminación dualista de lo aferrado y el aferramiento de lo que ahora es visto como la propia Mente, y entrando en la etapa del Tathagata alcanzan la realización de la sabiduría noble."

"Cuando la naturaleza propia y la energía-hábito de todos los Vijnanas, incluyendo Alaya, Manas y Manovijnana, de los cuales surge la energía-hábito de las especulaciones erróneas; cuando todo ello atraviesa un cambio profundo, yo y todos los Budas declaramos que hay Nirvana, y el modo y la naturaleza propia de este Nirvana es el vacío, que es el estado de la realidad."

"El Bendito dijo: Siendo Manovijnana la causa y el soporte, Mahamati, surgen los siete Vijnanas. De nuevo, Mahamati, Manovijnana se mantiene funcionando, mientras discierne un mundo de objetos y deviene apegado a él, y por medio de la energía-hábito múltiple (o la memoria), nutre a Alayavijnana. Manas se desarrolla con la noción de un ego y sus pertenencias, a los que se apega y en los que se refleja. No tiene un cuerpo propio ni marcas propias; el Alayavijnana es su causa y soporte. Como el mundo, que es la propia Mente, es imaginado como real y se apega a él como tal, todo el sistema psíquico se desarrolla mutuamente condicionado. (...) Siendo Manovijnana su causa y soporte, Manas asegura su uso."

"Sólo hay una verdad, que es el Nirvana; no tiene nada que ver con Manas (la intelección); el mundo visto como sujeto a discriminación se parece a un árbol platanero, un sueño, una visión."

"Hay un estado exaltado de realización interior que no cae en el dualismo de la unidad y la otredad, de ambas y no-ambas; la cual va más allá de Citta, Manas y Manovijnana."

"Cuando las varias etapas del Bodhisattva son percibidas rigurosamente una tras otra, Citta, Manas y Manovijnana son abandonados.

"A veces los textos canónicos se desvian de su curso recto; los discursos religiosos son dados por mí y por otros Tathagatas, Arhats, Totalmente Iluminados, como respuesta a diferentes creencias por parte de los seres, para eliminar de ellos las ataduras de Citta, Manas y Manovijnana."

"En la octava etapa los Bodhisattvas-Mahasattvas, Sravakas y Pratyekabuddhas cesan de albergar ideas discriminatorias que surgen de Citta, Manas y Manovijnana. Desde la primera etapa hasta la sexta, perciben que el mundo triple no es más que Citta, Manas y Manovijnana, que, al nacer de una mente discriminatoria, no hay ego ni lo que le pertenece, y que no hay caer a la multiplicidad de los objetos externos excepto a través de la discriminación de la propia Mente."

"Para los Bodhisattvas, el Nirvana no significa extinción; al haber abandonado los pensamientos de discriminación que se desarrollan desde Citta, Manas y Manovijnana, alcanzan el reconocimiento de que todas las cosas son no-nacidas."

"En cuanto a los otros siete Vijnanas, comenzando con Manas y Manovijnana, surgen y terminan completamente a cada momento; nacen con la falsa discriminación como causa, y con las formas, apariencias y objetividad como condiciones que están íntimamente vinculadas entre sí; adhiriéndose a nombres y formas, no se dan cuenta de que las formas objetivas individuales no son más que lo que se ve en la propia Mente".

"Citta baila como un bailarín; Manas se parece a un bufón; Manovijnana, junto con los cinco Vijnanas, crea un mundo objetivo que es como el escenario."

"La verdad trasciende todas las nociones que son características de Citta, Manas y Manovijnana."

"En pocas palabras, Mahamati, los cinco Skandhas del aferramiento surgen de la energía-hábito de Citta, Manas y Manovijnana; son imaginados buenos o malos."

"Mahamati, los siete Vijnanas, esto es, Manas, Manovijnana, el vijnana del ojo, etc., se caracterizan por la momentariedad porque se originan de la energía-hábito; están desprovistos de los factores buenos que no fluyen, y no transmigran. Lo que transmigra, Mahamati, es el Tathagata-garbha, que es la causa del Nirvana así como la del placer y el dolor. Esto no es entendido por los ignorantes cuyas mentes son destrozadas por la noción del vacío."

"La existencia, el deseo, la forma (rupa), la teorización; esta es la cuádruple energía-hábito; aquí es donde surge Manovijnana y le siguen Alaya y Manas."

"Citta en su esencia es totalmente pura, Manas está contaminada, y al estar Manas con los Vijnanas, la energía-hábito está siempre lanzando sus semillas".

"Otro nombre para Manas es discriminación (vikalpa), y funciona con los cinco Vijnanas; las semillas mentales emergen al modo de las imágenes en un espejo o las olas en el océano."

"Cuando la Citta formal es apartada, Manas y Vijnana eliminados, y los cinco Dharmas y los tres Svabhavas abandonados, entonces se alcanza la esencia del Tathagata.

"Cuando se alberga el dualismo, Alaya establece en Manas la conciencia de un ego y sus pertenencias, y los Vijnanas; cuando esto se percibe con penetración, todos ellos se hunden."

"Hay una verdad caracterizada por la pureza; está unida a Citta pero es separada por Manas y el resto de los Vijnana."

"La Mente es primariamente pura, pero Manas y el resto de los Vijnana no lo son; diversos tipos de karma son acumulados por ellos, y así hay contaminaciones que hacen emerger el dualismo."

Y esto es lo que el propio Suzuki dice de Manas en su prólogo al sutra:

"Manas corresponde aproximadamente a la mente como órgano de pensamiento, pero de hecho es más que eso, pues también es un fuerte poder de apegarse al resultado del pensamiento. Este incluso podría ser considerado como subordinado a este poder de apegarse. Manas en primer lugar desea, después discrimina para juzgar. Juzgar es dividir, y este dividir termina en ver la existencia dualísticamente. De ahí el tenaz apego de Manas a la interpretación dualista de la existencia. El desear y el pensar están inextricablemente entretejidos en el tejido de Manas."

"Manas es consciente de la presencia tras él de Alaya y también del funcionamiento ininterrumpido de esta en todo el sistema de los Vijnanas. Reflejándose en Alaya e imaginando que es un ego, Manas se aferra a ella como si fuera la realidad y dispone consecuentemente de la información de los seis Vijnanas. En otras palabras, Manas es el deseo individual de vivir y el principio de discriminación. La noción de un ego-sustancia es establecida aquí, y también la aceptación de un mundo externo a sí mismo y distinto de sí."

"Manas es un monstruo de dos cabezas, una mirando hacia Alaya y la otra hacia los Vijnanas. No entiende lo que Alaya es realmente. Siendo la discriminación una de sus funciones fundamentales, ve ahí la multiplicidad y se aferra a ello como algo definitivo. El aferramiento entonces lo ata a un mundo de particulares. Así, el deseo es madre, y la ignorancia es padre, y esta existencia emerge. (...) Alaya es absolutamente uno, pero esta unidad gana significación sólo cuando es realizada por Manas y reconocida como su soporte."

"Manas, apoyado por Alaya ha sido el asiento del deseo o la sed (trishna), el karma y la ignorancia. (...) Pero al mismo tiempo es debido a la naturaleza auto-purificadora de Alaya que allí tiene lugar una gran catástrofe, conocida como "darse la vuelta". Con este "darse la vuelta" en Alaya, Manas, que tan íntimamente relacionada está con él, también experimenta una transformación en su actitud fundamental hacia los Vijnanas. Estos no son ya considerados como informadores de un mundo externo caracterizado por la individualidad y la multiplicidad. Esta postura es abandonada, y ya no se apega al mundo externo como tal, es decir, como la realidad; pues no es más que un mero reflejo del Alaya. El Alaya se ha estado mirando a sí mismo en el espejo de Manas. Desde el principio, no ha habido nada más que sí mismo. De ahí la doctrina de Sólo-Mente (cittamatra), o Sólo-Alaya."


Como se ve, Suzuki indica con claridad la verdadera naturaleza de Manas como mente ilusoria, y su potencial despertar a través de la descontaminación que en ella pone en marcha el camino del Bodhisattva. Manas es, en definitiva, la mente. La mente ordinaria, que puede que fuera intuitiva y transparente si no estuviera contaminada, pero que, en tanto que sea una mente condicionada, no es sino la mente que discrimina y que se autoengaña con las apariencias del mundo.

Es lo mismo que dice el maestro zen vietnamita Thich Nhat Hanh acerca de Manas:

"Manas surge del depósito de conciencia; se apropia de una parte del depósito de conciencia como objeto de su amor, como objeto del yo, de una identidad propia, y se agarra a ella con fuerza. (...) Manas dificulta el funcionamiento del depósito de conciencia y obstaculiza la vía de transformación de las semillas. (...) Las energías de hábito, ignorancia y avidez se unen y crean una tremenda fuente de energía que condiciona nuestras acciones, palabras y pensamientos. Esta energía se denomina manas. La función de manas es aferrarse. El modo de percepción de manas es siempre la percepción errónea". (Comprender nuestra mente, Kairós, 2017, pp. 139-140).

"Mente" es el significado de la palabra sánscrita manas. El Diccionario de la Sabiduría Oriental de Schuhmacher y Woerner (editado en español por Paidós) dice que, en el hinduismo, Manas es "la 'facultad del pensamiento'", y por él "recibimos las impresiones del mundo exterior, que se presentan a la Buddhi. Nos permite plantear dudas, tomar resoluciones y dirigir la voluntad en el obrar". A continuación, añade que, para el budismo, "en sentido amplio, designa todas las facultades y actividades espirituales, la función intelectual y la conciencia. Visto como el sexto de los basamentos o dominios, constituye la base de todas las actividades psíquicas y ejerce una función de control sobre los cinco restantes. Visto como la facultad racional del hombre, se lo considera uno de los 'sentidos', cuyo objeto es el concepto, del mismo modo que, por ejemplo, el objeto del ojo es lo visible. En el Yogacara, el manas es la 7ª de las 8 clases de conciencia". En definitiva y en general, Manas es la mente individualizada, distinta de Citta, la mente cósmica o universal. Precisamente el Yogacara es la escuela más próxima doctrinalmente al Sutra Lankavatara y al Zen, por lo tanto en este contexto hemos de entender Manas como la mente discriminatoria, la séptima conciencia, el ego (tal como algunos maestros se han referido a ella), que hace uso de las seis primeras conciencias (los cinco sentidos y la facultad de pensar) mientras se mantiene condicionado por la acción de las semillas kármicas de la octava conciencia (el silo o conciencia Alaya).

Hay que decir que, en el fondo, toda distinción de este tipo es esencialmente ilusoria y no hay en realidad más que una Mente, pero hemos querido mostrar que, en el nivel doctrinal de los sutras, que juegan con las palabras y las categorías como medios necesarios para transmitir determinados conocimientos correctos, dichas distinciones no sólo son necesarias, sino que su confusión puede a veces generar malentendidos y desviaciones del sentido original mucho más graves de lo que pudiera parecer a simple vista. Se verá que acudir a las fuentes y tomar ciertas precauciones respecto a la autenticidad de los textos que circulan por Internet tiene su importancia. Espero que este artículo contribuya a disipar algo de la confusión que reina omnipresente en el mundo de las palabras, a pesar de inevitablemente penetrar en sus procelosas aguas, y a inspirar el interés en la profunda enseñanza original de este sutra, clave para comprender las enseñanzas budistas sobre la conciencia.

Daniel Guillén

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